Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
Programa 2005
Gordos y flacos. La búsqueda del peso ideal
Resumen de la conferencia por:

Pedro García Barreno
Doctor en Medicina. Catedrático de Fisiopatología Quirúrgica, Universidad Complutense. Director de la Unidad de Cirugía Experimental del Hospital General Universitario "Gregorio Marañón", del que fue su director. Académico de número de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Académico de honor de la Real Academia de Córdoba de Ciencias, Nobles Artes y Bellas Letras. Fellow, Royal Society of Medicine, Londres. Miembro de la Academia Europaea
 
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resumen

La salud y el bienestar individuales se correlacionan con el mantenimiento de un peso corporal “ideal” durante toda la vida; un concepto que tiene importantes aspectos científicos, estéticos y económicos. El ideal de belleza puede contrastarse entre las fotografías de cualquier pasarela de moda o en las portadas de las revistas dedicadas al culturismo corporal. Desde el lado de la economía, desarrollo se asocia a delgadez y subdesarrollo a obesidad; sin embargo, esta premisa ha sufrido una rotunda revisión. Desde luego, que desde el punto de vista científico hay serias razones para mantener el peso ideal. La obesidad se considera, hoy, un fenómeno médico: la incidencia de enfermedades humanas que incluyen patologías coronaria y cerebro-vascular, hipertensión arterial, algunos tipos de cáncer, diabetes del adulto o litiasis biliar, incrementan con el exceso de peso; y el rendimiento físico, la capacidad de recuperación cardiovascular, la actividad músculo esquelética o la capacidad respiratoria, se correlacionan con el peso ideal. El peso corporal es resultado de numerosos factores: los genes se involucran a través de una serie de mecanismos bioquímicos que incluyen enzimas y hormonas, y que influyen sobre la tasa metabólica basal, el apetito, el número y volumen de los adipocitos, etc. La cantidad de comida (calorías totales) consumida depende de la situación económica, comportamiento psicosocial, satisfacción, ansiedad, estrés, etc.

En los animales adultos, el peso corporal y su contenido graso tienden a mantenerse bastante estables; ello a pesar de las marcadas fluctuaciones de la comida diaria. Aunque pueden inducirse cambios importantes en la adiposidad del organismo mediante restricciones o excesos de la ingesta calórica, el peso corporal recupera el valor de partida en cuanto se retorna a la dieta habitual. En cualquier caso, la ganancia de peso es el resultado de una ingesta energética que excede el gasto calórico, y se pierde peso cuando la ingesta calórica es menor que su pérdida. Existen diferentes tipos de obesidad: comienzo precoz caracterizado por un exceso de adipocitos; comienzo tardío con incremento del tamaño de los adipocitos; depósito graso en caderas y muslos, en las mujeres, o depósito graso en tórax y abdomen, en los hombres. Y hay tres principios coherentes para el tratamiento del sobrepeso que deben observarse en todos los casos: reducir la ingesta calórica sin comprometer la incorporación de nutrientes esenciales; incrementar la actividad física, y modificar el comportamiento y los hábitos alimentarios. La cirugía bariátrica va ganando terreno.

Además de la obesidad, existen otros trastornos o enfermedades del comportamiento alimentario. La anorexia es el rechazo a comer, y la hambruna crónica y malnutrición subsiguiente son las consecuencias que pueden conducir a la muerte del individuo. La bulimia se caracteriza por atracones o comilonas seguidas, inmediatamente, de vómito provocado o ingesta de laxantes. En el otro extremo de la panorámica destaca el interés suscitado y sus repercusiones prácticas, por los requerimientos nutritivos en diferentes patologías –politraumatismos, grandes quemados, cáncer– y su control: alimentación artificial enteral y parenteral. Quizás, Ricitos de Oro y los Tres Oseznos tengan la respuesta adecuada a los temas nutricionales: "Ni tanto, ni tan poco. Lo justo".