Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
Program 2005
El arte de disfrazar la información: de la C a la Q
Resumen de la conferencia por:

Alberto Galindo Tixaire
Licenciado en Ciencias Exactas, Universidad de Zaragoza, 1957. Doctor en Ciencias Físicas, Universidad Central de Madrid, 1960. Catedrático de Física Matemática, Universidad de Zaragoza, 1963-1967. Catedrático de Física Teórica, Universidad Complutense, desde 1967. Fundador y primer Director del Grupo Interuniversitario de Física Teórica. Miembro del primer Scientific Council del Erwin Schrödinger International Institute of Mathematical Physics, Viena. Medalla de Física de la Real Sociedad Española de Física y Química, 1970. Premio Nacional de Investigación en Física, 1977. Premio Nacional de Investigación Ramón y Cajal, 1985. Premio Aragón 1991 a la Investigación Científico-Técnica. Académico electo de la Academia de Ciencias Exactas, Físico-Químicas y Naturales de Zaragoza. Miembro de la Academia Europaea. Académico de número de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
 
texto completo publicado de la conferencia (pdf - 474 kb.)

resumen

Desde la antigüedad los seres humanos han tenido necesidad de disfrazar la información, haciéndola ininteligible salvo para los destinatarios de los mensajes. Los éforos de Esparta usaron la escítala para cifrar, a Julio César se le atribuye un criptosistema (sistema de cifrado) elemental para comunicarse con Cicerón y otros comandantes de las legiones de Roma, la hermosa María Estuardo de Escocia perdió literalmente su cabeza al ser interceptadas y descifradas por el fundador del servicio secreto británico unas cartas secretas suyas alentando una conspiración para acabar con Isabel de Inglaterra, la rotura del código de la máquina alemana Enigma para cifrar desafió a las mentes más brillantes de entre los Aliados, como Alan Turing, y hoy la civilización reposa en la seguridad de que muchos mensajes, con información muy valiosa, pueden ser cifrados de modo tal que sólo los que disponen de la clave adecuada pueden descifrarlos y conocer su contenido original.

La criptografía es la ciencia y el arte que estudia los procedimientos de transformar la información, haciéndola incomprensible si no se dispone de la clave adecuada para desvelarla. Frente a la criptografía, el criptoanálisis pretende romper el secreto sin disponer de la clave. Si el profeta Daniel fue el primer criptoanalista que registra la historia, los "hackers" son su exponente oscuro en el mundo actual. Es evidente que un buen criptógrafo debe conocer lo mejor posible los métodos usados por los criptoanalistas, para robustecer sus propios sistemas de cifrado. La pugna constante a lo largo de los tiempos entre estos dos mundos que integran la criptología ha hecho que los procedimientos o algoritmos de cifrado hayan ido perfeccionándose. La disponibilidad de potentes ordenadores capaces de romper con gran facilidad códigos poco sofisticados ha obligado al uso de claves sumamente astutas y/o complejas para proteger los mensajes de alto valor estratégico.

El mundo "digital" en el que nos ha tocado vivir se sustenta en la seguridad de confidencialidad. Algún que otro ciudadano A es reacio a la compra "electrónica" en un establecimiento B por el temor a que un taimado criptoanalista C, que intercepta un mensaje cifrado que manda a B dicho comprador A, en el que figura el número de su tarjeta de crédito, logre descifrarlo y pueda usar ese número fraudulentamente. Existen sistemas de codificación muy buenos, como el RSA de clave pública. Pero su seguridad no está plenamente garantizada, y depende del desarrollo de ciertos algoritmos de cálculo. Sólo se conoce un cifrador absolutamente seguro: el método Vernam o clave de "un solo uso". Es muy simple, pero requiere que A y B compartan en exclusiva una clave para cifrar y descifrar, clave que sólo debe usarse una vez si no se quiere comprometer la seguridad del cifrado.

Pretendemos hablar de la apasionante historia de la escritura secreta, que arrancó de Egipto hace 4000 años, intervino en la batalla de las Termópilas, hizo que Colón volviera encadenado a España, bien pudo evitar el desastre de Pearl Harbour, y hoy está pasando aceleradamente de la C a la Q, de la Criptografía basada en sistemas clásicos, a la Qriptografía en la que el principio de indeterminación de Heisenberg, y por tanto, la propia naturaleza cuántica, es garante absoluto de un sistema de distribución de claves entre partes que permite aplicar simple y tranquilamente la cifra de "usar y tirar".