Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
Programa 2005
El papel del hombre en la creación y destrucción del relieve
Resumen de la conferencia por:

Mateo Gutiérrez Elorza
Nacido en 1941, Burgos. Estudios de Geología y Doctorado en la Universidad de Madrid. Profesor adjunto de Geografía Física en la Universidad de Madrid. Subdirector del Colegio Universitario de Teruel. En la actualidad Catedrático de Geomorfología de la Universidad de Zaragoza. Curso de postgrado sobre Geomorfología de los Desiertos en las Universidades de Sao Paulo USP, Brasil y Universidad de San Juan, Argentina. Presidente de la Sociedad Española de Geomorfología y Vicepresidente de la Asociación Española para el Estudio del Cuaternario. Académico correspondiente de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid. Académico de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Zaragoza. Miembro del Comité Ejecutivo de la International Association of Geomorphologists. Local Organizer of the Sixth International Conference on Geomorphology. Editor de Geomorfología de España, Rueda. Autor de Geomorfología Climática, Omega y Climate Geomorphology, Elsevier
 
El papel del hombre como creador y modificador del relieve es un tema de gran importancia, aunque insuficientemente estudiado, a pesar de que existen muy pocos ambientes en los que la actividad humana no origine o cambie el modelado de la superficie terrestre.

Se conocen algunas características producidas directamente por los procesos antropogénicos, que son más patentes por su forma y origen y normalmente se generan deliberadamente por la acción del hombre. Incluyen formas producidas por actividad constructiva como escombreras, nivelaciones, excavaciones e incidencias en los procesos hidrológicos (inundaciones, construcción de presas y canales, labores de protección costera, etc.)

Algunos procesos geomorfológicos pueden desencadenarse de modo indirecto y las formas producidas suelen ser difíciles de reconocer. Son el resultado de cambios ambientales que pasan inadvertidamente. Entre ellos diferenciamos la variación del porcentaje de la cobertera vegetal, que puede producir una aceleración de la erosión y por ende de la sedimentación. La subsidencia es otro de los procesos indirectos, producida por disolución infrayacente de rocas solubles (calizas y evaporitas), extracción de fluidos (gas, petróleo y agua), termokarst o fusión del hielo en las zonas de permafrost, hundimiento de galerías subterráneas en minería, etc. Finalmente también la actividad humana puede desencadenar deslizamientos.

No cabe duda que el hombre con sus actividades ha ido modificando insensiblemente el relieve desde el Neolítico, en el que comenzó a agruparse y estableció las primeras reglas de la agricultura. Durante el Siglo XIX la acción antrópica se enfatizó considerablemente, como consecuencia de la instalación de gran cantidad de industrias. Estas actuaciones humanas se han incrementado exponencialmente en nuestros días, llegando a ser la erosión antrópica superior a la desarrollada por medios naturales.