Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
Programa 2007
Enfermedades crónicas: "síndrome metabólico"
Resumen de la conferencia por:

Pedro García Barreno
Madrid, 1943. Doctor en Medicina (Universidad Complutense). Catedrático y Jefe de departamento: Fisiopatología quirúrgica (Facultad de Medicina-Hospital General Universitario Gregorio Marañón, Universidad Complutense). Académico Numerario de las Reales Academias Española, y de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.
 
texto completo publicado de la conferencia (pdf - 1.55 mb.)

resumen

Las enfermedades crónicas "mayores" o principales incluyen cardiopatías, accidentes cerebrovasculares, cáncer, enfermedades pulmonares crónicas y diabetes. Por su parte, patologías oculares y ceguera y otras auditivas y sordera, trastornos estomatológicos y enfermedades genéticas y otras condiciones crónicas como artritis y trastornos neuropsiquiátricos, aportan una parte sustancial del peso global de la enfermedad. La Organización Mundial para la Salud estimó un total de cerca de 60 millones de muertes en el año 2005; de ellas, 35 millones se debieron a enfermedades crónicas, lo que representa más del doble de muertes debidas a enfermedades infecciosas ─VIH/sida, tuberculosis y malaria─, complicaciones maternales y perinatales y deficiencias nutricionales. El problema de las patologías crónicas tiene un impacto importante sobre la calidad de vida de las personas afectadas, causa muertes prematuras y provoca efectos económicos adversos en las familias, comunidades y sociedades afectadas. Una serie de factores comunes y modificables, subyace en la mayoría de las principales enfermedades crónicas, y los factores de riesgo de las enfermedades crónicas son una causa líder de muerte y del peso de la enfermedad, en todos los países e independientemente de su nivel de desarrollo económico. El principal factor de riesgo global es la hipertensión arterial, seguido del consumo de tabaco, de la dislipemia aterogénica y del consumo insuficiente de fruta y de vegetales. El conjunto de estos factores de riesgo subyace en el 80 % de las muertes debidas a enfermedad cardiaca o a accidente cerebrovascular.

El síndrome metabólico, también conocido como síndrome X, se caracteriza por obesidad abdominal, dislipemia aterogénica, hipertensión, resistencia a la insulina, inflamación y estado protrombótico. El diagnóstico exige la presencia de tres o más de los siguientes criterios clínicos: cintura > 102 cm en hombres y > 88 cm en mujeres; concentración de triglicéridos en plasma ≥ 150 mg dl-1; niveles de colesterol ligado a lipoproteínas de alta densidad (HDL) ≤ 40 mg dl-1 en hombres o ≤ 50 mg dl-1 en mujeres; presión arterial ≥ 130 / 85 mm Hg, y glucemia en ayunas ≥ 110 mg dl-1. Las principales secuelas del síndrome metabólico son enfermedad cardiovascular y diabetes mellitas tipo 2; pero el síndrome incrementa el riesgo de ovario poliquístico, hígado graso no alcohólico, cálculos o piedras vesiculares de colesterol, asma, alteraciones del sueño y ciertos tipos de cánceres. Estudios prospectivos han señalado una relación entre el síndrome metabólico y un incremento significativo de riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular.

La patogénesis del síndrome metabólico involucra una interrelación compleja de múltiples factores, que incluyen obesidad y distribución anormal de la grasa corporal, resistencia a la insulina, factores vasculares, hepáticos e inmunológicos y contribuciones del estilo de vida y genéticas. Junto con terapias conductales dirigidas a cambiar el estilo de vida mediante actividad física y modificación de la dieta, el tratamiento del síndrome metabólico incluye la combinación de fármacos dirigidos a reducir factores de riesgo específicos. Estatinas y fibratos son fármacos de primera línea, aunque su combinación aunque más eficaz presenta efectos secundarios que limitan su utilización en algunos pacientes.