Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
Programa 2007
La química y la vida (De cómo el conocimiento químico ha contribuido a la mejora de nuestra salud)
Resumen de la conferencia por:

Ernesto Carmona Guzmán
Licenciado (1972) y Doctor (1974) en Ciencias Químicas por la Universidad de Sevilla, en la que es Catedrático de Química Inorgánica desde 1984. En 2005 fue nombrado Académico Numerario de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, cargo del que tomó posesión en abril de 2007. Realizó una estancia postdoctoral en el Imperial College, Londres (1974 a 1977) y posteriormente fue Profesor Visitante en las Universidades de Alabama, Oxford y Paul Sabatier (Toulouse). Su labor investigadora se enmarca en el área de la Química Organometálica. Ha dirigido alrededor de 25 tesis doctorales, publicado más de 180 artículos científicos y ha impartido numerosas conferencias científicas y de divulgación científica en Congresos nacionales e internacionales y en diferentes instituciones españolas y extranjeras.
 
texto completo publicado de la conferencia (pdf - 1.07 mb.)

resumen

A principios del s. XX la esperanza de vida era de alrededor de 45 años, mientras que en la actualidad se acerca a los 80 años. En aquellos tiempos la mortandad infantil alcanzaba niveles alarmantes (casi el 15% de los niños moría antes de su quinto cumpleaños, en gran medida por causa de enfermedades bacterianas) y, en cambio, hoy día muchas personas se medican durante años, incluso décadas, a fin de reducir los riesgos propios de ciertas enfermedades y prolongar su vida hasta edades impensables hace sólo un siglo.

A finales del s. XIX la industria farmacéutica apenas existía y la industria química concentraba sus esfuerzos en la metalurgia, la producción de explosivos, colorantes, ácidos y bases industriales, productos Solvay, etc. La industria farmacéutica actual tiene su origen, por una parte en la venta al por mayor en las boticas, a partir del último tercio del s. XIX, de sustancias como la morfina, la quinina o la estricnina, y de otra en la creación de laboratorios de investigación en las industrias de tinturas y otras de productos químicos diversos, que permitió el descubrimiento de aplicaciones médicas de las nuevas sustancias sintetizadas.

La Química, junto con otras áreas de la Ciencia, como la Biología, la Física o la Medicina, ha tenido una importante contribución a facilitar y acrecentar la comprensión, al nivel molecular, de muchos de los procesos de la vida, y como consecuencia de ello, a mejorar la salud del ser humano. Así, el conocimiento de la estructura tridimensional de las proteínas, de la estructura del ADN, de los métodos de degradación de los polipéptidos y de su síntesis, o el de los modos de interacción de las proteínas y enzimas con sus sustratos específicos, ha permitido la producción de fármacos de acción singular, tales como betabloqueantes, antibióticos, medicamentos vasodilatadores, anticancerígenos, etc., cuyos beneficiosos efectos son de todos conocidos.

En definitiva, siendo la vida química en el más alto grado de complejidad imaginable, es importante analizar cómo el saber químico, el conocimiento sobre reactividad y estructura químicas, acumulado a lo largo de más de 200 años de desarrollo de esta Ciencia, ha influido en la mejora de la calidad de nuestra vida.