Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
Program 2004
Trasplante
Resumen de la conferencia por:

Pedro García Barreno
Doctor en Medicina. Catedrático de Fisiopatología Quirúrgica, Universidad Complutense. Director de la Unidad de Cirugía Experimental y Subdirector de Investigación del Hospital General Universitario "Gregorio Marañón", del que fue su director. Académico de número de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Académico de honor de la Real Academia de Córdoba de Ciencias, Nobles Artes y Bellas Letras. Fellow, Royal Society of Medicine, Londres. Miembro de la Academia Europaea
 
texto completo publicado de la conferencia (pdf - 1.33 mb.)

resumen

La idea de componer o de recomponer cuerpos –organismos– a partir de estructuras de distintas procedencias ha estimulado la imaginación desde tiempos remotos; así lo atestigua la mitología griega. De hecho, uno de los monstruos más emblemáticos, la Quimera, se ha erigido en símbolo de la trasplantariedad. Pero hubo que esperar hasta mediados del siglo XX para abordar, con éxito, el problema de reemplazar órganos enfermos; hasta entonces, el fracaso de aquéllos esenciales para la vida era invariablemente fatal. Los intentos iniciales de trasplante renal no resultaron; ello sobre la base de que la comprensión de la inmunología subyacente no evolucionó tan rápidamente como la idea y la técnica quirúrgica del trasplante de órganos. En la actualidad, los avances en inmunología y en conservación de órganos han conseguido que el fracaso de los órganos vitales no sea una barrera para la supervivencia del paciente. Por su parte, tejidos no vitales –córnea, dura madre, hueso, piel– pueden ser igualmente trasplantados mejorando la calidad de muchas vidas.

Donación, conservación de órganos, técnica quirúrgica, inmunología y control del rechazo del injerto, definen la cadena de la trasplantariedad, y cuyo primer eslabón controla la secuencia. Sin un sistema de detección e identificación de donantes no es posible iniciar el proceso donación-trasplante: sin donante no hay trasplante. Órganos y tejidos pueden proceder de dos tipos de donantes: vivo y cadáver. En España, país del mundo con mayor índice de donantes, el 96% de ellos lo son en muerte encefálica acaecida en el hospital. Una vez detectado un paciente en tal situación, se pone en marcha una exhaustiva valoración respecto a su posible catalogación como donante, que incluye el mantenimiento del cadáver a efectos de garantizar la viabilidad de los órganos que pudieran ser trasplantados y de obtener las autorizaciones familiar y judicial. Finalizada esta primera fase se procede a extraer y conservar los órganos donados. La preservación efectiva de órganos permite disponer del tiempo necesario para su transporte; realizar su tipaje y comprobar la compatibilidad con el posible receptor; preparar a éste, y trabajar con los programas de trasplante regionales, nacionales e internacionales que se encargarán de su distribución.

El trasplante implica un procedimiento quirúrgico que transfiere órganos o tejidos en la misma persona (autotrasplante o autoinjerto) o entre diferentes individuos. Un isoinjerto es aquel que se realiza entre individuos genéticamente idénticos; aloinjerto lo es entre individuos de la misma especie genéticamente diferentes, y xenoinjerto es la transferencia de tejidos entre especies diferentes. Se denomina ortotópico al trasplante de un órgano o tejido en su lugar anatómico, y heterotópico al ubicado en lugar diferente. El éxito de un trasplante radica en el grado de similitud genética entre donante y receptor, y en la efectividad de las medidas inmunosupresoras que amortiguan la respuesta inmunológica. El tipaje y compatibilidad del sistema antigénico sanguíneo ABO es la prueba más comúnmente realizada. El rechazo es una reacción inmunológica que intenta destruir el tejido trasplantado, aunque en ocasiones se desencadena una reacción del injerto contra el huésped. La técnica quirúrgica y los modernos fármacos han conseguido que el trasplante de órganos y de tejidos sea una herramienta terapéutica plenamente incorporada en la práctica clínica.