Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
Program 2003
Origen del estar de pie y andar erguido
Resumen de la conferencia por:

Emiliano Aguirre Enríquez
Doctor en Ciencias Biológicas. Catedrático de Paleontología en las Universidades de Zaragoza y Madrid. Profesor de Investigación del CSIC. Investigó en biostratigrafía, miembro de la Comisión Internacional de Estratigrafía (ICS), en proyectos del programa Internacional de Correlación Geológica (UNESCO,IUGS). Presidente del Working Group Neogene-Quaternary Boundary y de la Subcomisión Pliocene-Pleistocene de INQUA. Inició líneas de investigación en Paleoecología humana; creó en 1979 un GT Internacional sobre industria ósea poco elaborada con base experimental que continúa en campos de Tafonomía. En 1976 comenzó el proyecto multidisciplinar a largo plazo sobre el karst antiguo de la Sierra de Atapuerca. Premio Príncipe de Asturias a la Investigación Científica y Técnica, 1977. Académico Numerario de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
 
texto completo publicado de la conferencia (pdf - 2.13 mb.)

resumen

Las formas y funciones de nuestro cuerpo son propias de los seres del Reino Animal. Por ellas, por su constitución molecular y su dinámica, pertenecemos a la Clase Mamíferos y al Orden Primates, los "monos"; nuestro genoma es muy parecido al de éstos, casi idéntico a los de los gorilas y chimpancés, y hasta en el comportamiento y la conducta familiar y social se encuentran notables proximidades.

Una de las diferencias que a la vista más nos separa de estos primates "antropomorfos" u "hominoideos", junto con el desarrollo cerebral y mental, es la postura habitual erguida y bípeda, como el andar. Sabemos también, desde hace escasas décadas, que la adquisición de la bipedia precedió a la cerebralización en el grupo humano en varios millones de años (Ma). Descubrimientos y estudios muy recientes están ayudando a conocer en detalle esta fase decisiva de la evolución humana, su tiempo preciso y las circunstancias ambientales que favorecieron este cambio como adaptación ventajosa.

Para presentar aquí el escenario de los cambios que, con relativa rapidez, hace algo más de 6 Ma (millones de años), decidieron el éxito de la bipedia como arranque evolutivo de la familia o "clado" humano, mostramos, en una primera parte, la diversidad en las adaptaciones de la locomoción que se observan en las familias y géneros de Primates hoy vivientes, las características morfo-funcionales de la bipedia humana que diferencian a nuestra especie de entre todos ellos, y otras derivaciones consiguientes que han potenciado extraordinariamente estas diferencias, incluyendo los deportes, todas las manualidades, las escrituras, la música y las danzas.

En la segunda parte, comenzamos también por actualizar y repasar la historia evolutiva de la diversidad de los Primates en la locomoción, según lo que conocemos por los fósiles de este orden en los casi 60 Ma de su registro. A continuación nos ponemos también al día en el registro fósil de la Familia "Homínidos" con los recientes hallazgos de Orrorin tugenensis y Sahelanthropus tchadiensis, datados en torno a los 6 Ma, fijándonos en detalles y diferencias indicativos de cambios en la morfología relacionada con la locomoción, en estos, y en otros homínidos fósiles de antigüedad algo menor.

Añadiremos, con el detalle y la calibración cronológica posible, cuanto se ha venido investigando y resolviendo también últimamente, sobre un conjunto de alteraciones anómalas y graves que se sucedieron en los continentes y océanos, en el clima, la vegetación, las faunas del mundo entre hace poco más de 6,5 Ma y muy cerca de 5,3 Ma.

Veremos cómo se cumplen algunas predicciones que formulábamos hace algunos años. Pero, sobre todo, aprenderemos mucho más de cómo los pequeños cambios en las formas orgánicas se fueron sucediendo o combinando -ni monótonamente ni a brincos-, hasta perpetuarse en estirpes duraderas y progresivas, que mediante ellos pudieron superar las adversidades de las crisis ambientales.