Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
Program 2011-12
El agua subterránea, no se ve pero está presente
Resumen de la conferencia por:

Emilio Custodio Gimena
Catedrático emérito de Hidrología Subterránea, Departamento de Ingeniería del Terreno, Cartográfica y Geofísica, Universidad Politécnica de Cataluña, Barcelona. Dr. Ing. Industrial (Barcelona). Correspondiente de la Real Academia de Ciencias. Doctor Honoris Causa por la Universidad de Tucumán. Especialista en hidrología subterránea, generalista, con énfasis en hidrogeoquímica, técnicas isotópicas ambientales en hidrogeología, recarga y recursos de agua. Anterior profesor de Tecnología Nuclear. Ex-Director General del Instituto Geológico y Minero de España. Ex-Presidente de la Asociación Internacional de Hidrogeólogos. Autor y coautor de 20 libros y más de 500 artículos y comunicaciones.
 
El ciclo hidrológico terrestre tiene dos fases bien diferenciadas, una visible, rápida y discreta, que son las aguas superficiales, y otra no visible, lenta y extensa, que son las aguas subterráneas. Unas y otras están íntimamente relacionadas, son esenciales a la Naturaleza e importantes recursos de agua para la humanidad.

Mientras la utilización intensiva de las aguas superficiales reúne siglos de experiencia, no es así para las aguas subterráneas, que es mayormente un fenómeno del siglo XX. Su utilización intensiva proporciona notables beneficios pero conlleva desajustes, problemas y deseconomías si el uso no se somete a planificación y gestión por las autoridades del agua, con la necesaria colaboración de los usuarios. Esto resulta una situación nueva, para la que falta experiencia y es un desafío para el siglo XXI. Ya hay primeros intentos y esfuerzos por parte de diversos organismos.

Para encontrar soluciones eficaces debe entenderse bien cómo funcionan las aguas subterráneas, conocer sus peculiaridades y valorar su papel en la Naturaleza. A nivel general hay notables esfuerzos de UNESCO para conocer globalmente la situación. En la Unión Europea la Directiva Marco del Agua ha incentivado un más detallado conocimiento, que en España se ha sumado a los notables esfuerzos de décadas anteriores, tanto de organismos oficiales como de las Universidades. Sin embargo hay aún un largo camino a recorrer, pero las bases científicas están ya asentadas.