Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
Program 2012-13
Elementos químicos, moléculas y vida
Resumen de la conferencia por:

Ernesto Carmona Guzmán
Licenciado (1972) y Doctor (1974) en Ciencias Químicas por la Universidad de Sevilla, en la que es Catedrático de Química Inorgánica desde 1984. En 2005 fue nombrado Académico Numerario de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, cargo del que tomó posesión en abril de 2007. Realizó una estancia posdoctoral en el Imperial College, Londres (1974 a 1977) y posteriormente fue Profesor Visitante en las Universidades de Alabama, Oxford y Paul Sabatier (Toulouse). Su labor investigadora se enmarca en el área de la Química Organometálica. Ha dirigido alrededor de 25 Tesis Doctorales, publicado unos 200 artículos científicos y ha impartido numerosas conferencias científicas y de divulgación científica en Congresos nacionales e internacionales y en diferentes instituciones españolas y extranjeras.
 
texto completo publicado de la conferencia (pdf - 658 kb.)

resumen

La materia que forma el mundo que conocemos está constituida por los átomos de los elementos químicos. Estos átomos se combinan entre sí y dan lugar a moléculas de diferente naturaleza, que pueden alcanzar una complejidad extraordinaria, como se manifiesta en las moléculas de la vida.

En esta conferencia se discutirá el origen de los elementos químicos en las reacciones nucleares que vienen aconteciendo en las estrellas desde que se formaron sus primeros representantes, unos 400 millones de años después de la Gran Explosión. La discusión de la nucleosíntesis estelar, se concentrará en los elementos carbono, nitrógeno y oxígeno, que, junto con el hidrógeno producido en la Gran Explosión, constituyen los pilares sobre los que descansa la vida.

El sol, centro del sistema solar del que somos parte, se formó hace algo más de 4500 millones de años. La tierra primitiva, inicialmente muy caliente, se fue enfriando poco a poco, hasta llegar a acoger sobre su superficie, en estado líquido, la extraordinaria cantidad de agua que, como vapor, formaba parte de su atmósfera. Esta situación, y la placidez relativa que siguió al fin del denominado período de intenso bombardeo, sufrido por la Tierra durante casi 300 millones de años (con su consiguiente efecto esterilizante), y concluido hace unos 3800 millones de años, propiciaron el desarrollo de las primeras formas de vida en la Tierra. Estos pre-organismos necesitaron, entre otras muchas condiciones, que las moléculas que fueron parte de la atmósfera primitiva —agua, amoníaco, metano, óxidos del carbono y otras— evolucionaran químicamente hasta producir las moléculas precursoras de la vida: aminoácidos, hidratos de carbono, bases nitrogenadas y otras muchas.