Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
Programa 2002
El hidrógeno, combustible del futuro
Resumen de la conferencia por:

Luis Gutiérrez Jodra
Doctor en Química Industrial. Doctor en Ciencias Químicas. Catedrático de Físico-Química en los Procesos Industriales. Director de Reactores y Combustibles en la Junta de Energía Nuclear. Miembro del Consejo de Seguridad Nuclear. Miembro del Comité Científico Asesor del Organismo Internacional de Energía Atómica. Vicerrector de la Universidad Complutense. Académico de Número de la Real Academia de Ciencias
 
texto completo publicado de la conferencia (pdf - 2.99 mb.)

resumen

El gran incremento de población -de 2.500 millones en 1950 a 7.000 millones en 2000 y una previsión de 9.000 a 10.000 millones en 2050- y los avances científicos y tecnológicos han dado a la Humanidad muchos y más potentes medios para alterar nuestro planeta.

Cuestiones preocupantes para el futuro son el cambio climático, la pérdida de especies y bosques, la degradación de las aguas y de las costas y riberas, la extensión de la contaminación del ambiente y otras de importancia menor.

Una de ellas es la creciente utilización de la energía y estar basada esta utilización en los combustibles fósiles, principalmente en el petróleo.

El previsible agotamiento de estos combustibles y las graves cuestiones de la contaminación atmosférica y del posible cambio climático obligan a plantear de nuevo cómo obtener la energía necesaria sin agotar las reservas de los combustibles actualmente empleados y sin emitir compuestos capaces además de perturbar la atmósfera que respiramos.

El posible cambio climático es probablemente la mayor amenaza al ambiente a escala planetaria. Se considera a las emisiones de dióxido de carbono (CO2) como los principales causantes del calentamiento de la atmósfera. Suprimidas mayoritariamente las emisiones productoras de las lluvias ácidas y de la disminución de la capa de ozono, sólo resta adoptar medidas de reducción de las emisiones de CO2. Gracias a los acuerdos de Kioto se han dado los primeros pasos para reducirlas a partir de la producción de energía eléctrica y calorífica y en un grado mucho menor de los motores de combustión interna y turbinas empleados en el transporte.

Si la reducción debe ser mayor es preciso que los combustibles a utilizar no contengan carbono, que se empleen energías que no requieran combustión o que el carbono emitido sea compensado con la fijación de CO2.

En la situación actual es difícil poder prescindir del uso del carbón y del petróleo, especialmente del último, bases de gran parte de nuestros sistemas de transporte. Solamente un uso masivo de las energías renovables, aún no competitivas y desarrolladas suficientemente, y de la energía nuclear podría cumplir los requisitos necesarios.

No obstante, en el caso del transporte no hay por el momento soluciones tecnológicas que puedan sustituir a los derivados del petróleo en el transporte aéreo, ni a los automóviles y camiones, bases del transporte de mercancías y personas en muchos países. La electricidad, vector energético en el caso del transporte terrestre, no sirve para los transportes marítimos, aéreos o espaciales en sus formas actuales de transmisión y almacenamiento.

Un combustible que podría sustituir a los actuales combustibles es el hidrógeno, elemento más abundante en el Universo y en la Tierra, en esta última en forma de agua y presente en todos los hidrocarburos, carbohidratos y otras formas de vida de nuestros planeta.

La utilización del hidrógeno como otro vector del transporte de la energía, compatible con la electricidad, está ya comenzando a ser una realidad para reducir la contaminación ambiental particularmente en zonas urbanas. Su almacenamiento como gas o como líquido y su combustión, que sólo produce agua, son dos ventajas inherentes que hacen atractivo su futuro empleo. El rápido desarrollo de las celdas de combustible, cuyo elevado rendimiento promete una utilización tanto para vehículos como para la generación de electricidad es otro aliciente para pensar en una futura utilización masiva del hidrógeno.

Todas estas cuestiones más otras sobre los mejores métodos de producción de hidrógeno, de su almacenamiento y distribución y de los riesgos que pueden aparecer serán presentadas y discutidas en esta conferencia.