Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
Program 2013-14
Las dos imágenes del cloro
Resumen de la conferencia por:

Arturo Romero Salvador
Doctor en Ciencias Químicas por la Universidad Complutense de Madrid. Doctor Honoris Causa por la Universidad del País Vasco. Catedrático de Ingeniería Química en la Universidad Complutense. Ha sido Vicerrector de Investigación de la Universidad Complutense. Premio de Investigación en Química Aplicada "Profesor Martínez Moreno". Pertenece a diversas sociedades científicas y patronatos de centros públicos y privados de investigación. Su actividad investigadora se centra en tres campos: análisis y desarrollo de procesos de fabricación, tecnologías ambientales y catálisis aplicada. Académico Numerario de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
 
texto completo publicado de la conferencia (pdf - 1.18 mb.)

resumen

Una de las sustancias químicas más importantes en la historia de la humanidad es la sal común, conocida y empleada, en forma sólida o como salmuera, desde el origen de la civilización. El cloruro sódico, además de abundante y ampliamente distribuido en el medio natural, es un compuesto que se caracteriza, aunque está formado por dos elementos muy reactivos, por su estabilidad. Del mismo modo que la sal es imprescindible para la vida, el cloro se ha convertido, desde que comenzó a fabricarse a escala industrial, en un elemento esencial para muchas aplicaciones y para la síntesis de una gran variedad de compuestos orgánicos debido a su carácter oxidante.

La mayor parte de las decenas de millones de toneladas de cloro que se obtienen en el mundo se destina a la fabricación de policloruro de vinilo (PVC), termoplástico que, después del polietileno, se fabrica en mayor cantidad. Más del 85% de todos los fármacos y más de la mitad de los productos de la industria química utilizan cloro en el proceso que conduce a su fabricación. Se estima que unos 1500 de estos productos obtenidos con cloro se destinan a los distintos sectores industriales y económicos, salud, agroalimentario, construcción, textil, transporte, actividades recreativas, cosmética, etc. El cloro se utiliza por su elevada reactividad mientras que los compuestos organoclorados obtenidos a partir de él se caracterizan por su estabilidad química o por su poder biocida.

Son precisamente las propiedades buscadas para sus aplicaciones o la elevada reactividad del cloro las que han causado problemas ambientales cuando los compuestos organoclorados se han liberado al medio: reducción de la capa de ozono por los clorofluorocarbonos, bioacumulación de DDT o PCBs en animales, generación de dioxinas en la incineración de residuos urbanos, formación de un gran número de compuestos en el proceso de blanqueo de pasta de papel o en el de desinfección de agua con cloro para destruir organismos patógenos, etc.

Se analizan las implicaciones socioeconómicas y ambientales del elemento número 17 de la tabla periódica, uno de los más abundantes en nuestro planeta y uno de los más empleados en la fabricación de productos químicos.