Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
Program 2013-14
Las guerras del agua no han existido. Los conflictos hídricos españoles pueden hoy definirse como "rebeldes sin motivo": una visión realista-optimista
Resumen de la conferencia por:

M. Ramón Llamas Madurga
Doctor Ingeniero de Caminos y Doctor en Ciencias Geológicas. Catedrático Emérito en la Universidad Complutense. Fue Presidente de la International Association of Hydrogeologists. Doctor Honoris causa por varias Universidades. Director del Observatorio del Agua de la Fundación Botín. Académico de Número de la Real Academia de Ciencias
 
Desde hace cuatro o cinco décadas al menos, los debates en relación con la transferencia de recursos hídricos -trasvases- son objeto de frecuentes debates políticos, cuyos protagonistas son algunas Comunidades Autonómicas españolas. Unas se oponen fieramente a que "su agua" sea transferida a otra Comunidad. Otras defienden a capa y espada que la solidaridad -"agua para todos"- demanda que les llegue ese agua. Un ejemplo claro de las que se oponen son Aragón y Castilla la Mancha; de las que reclaman agua, Murcia y la Comunidad Valenciana. Un ejemplo claro fue la cancelación en el año 2004 del trasvase del río Ebro incluida en el Plan Hidrológico Nacional, aprobado por el PP en el año 2001. De hecho, el agua se ha convertido en las últimas décadas en un arma política.

Esta situación conflictiva, que todavía perdura, se debe a la pervivencia generalizada de varios paradigmas que hoy sabemos que o son falsos o han quedado obsoletos.

Entre estos falsos paradigmas está el gran valor asignado al agua como fuente de riqueza. Basta comparar el nivel de vida entre las regiones húmedas y las regiones secas para ver que esa correlación no es clara. Otro tanto ocurre si en vez de considerar sólo el caso español se extiende a todo el planeta.

También ha cambiado notablemente el concepto de seguridad alimentaria: "el desiderátum de que todo país debe ser autosuficiente al menos en los alimentos básicos". La facilidad y el abaratamiento del transporte han cambiado significativamente el panorama. Hoy día, cuando se produce una sequía, los problemas de la consecuente escasez de de alimentos se pueden generalmente resolver mediantes la importación de esos alimentos de otros países.

El paradigma de la autosuficiencia hídrica y alimentaria ha llevado a la construcción de muchas infraestructuras hidráulicas para almacenar el agua en los periodos lluviosos y no dejar que se "pierda en el mar". Ésta es una idea demasiado simplista ya que: a) los océanos necesitan recibir agua dulce para mantener su equilibrio; b) los hiperembalses tienen un límite ya que en los muy grandes el volumen de agua evaporada puede disminuir significativamente la cantidad útil de agua conservada y se pasaría a construir embalses para "dar de beber al sol".

Los embalses contribuyen también a laminar las crecidas. Sin embargo, en no pocos casos podría conseguirse una mejor y más barata protección del territorio mediante la realización de cartografía de los terrenos por su riesgo de inundación. En la mayor parte de los ríos españoles no se ha realizado esta tarea todavía. Las desaladoras pueden en ciertos casos ser una buena y nueva solución.

En resumen, los avances de la Ciencia y la Tecnología en las dos o tres últimas décadas proporcionan medios para resolver de una forma relativamente sencilla lo que hasta hace poco eran problemas hídricos relevantes.