Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
Programa 2014-15
Cambio global y cambios locales, degradación del planeta o del potencial del medio para las personas. Creencias y hechos
Resumen de la conferencia por:

Antonio Cendrero Uceda
Académico Numerario (2003), Catedrático de Geodinámica, Universidad de Cantabria. Actividad docente e investigadora en EE.UU. (New Hampshire, Texas, California), Irak y Argentina. Conferenciante invitado en 26 países de 4 continentes. Miembro de diversos organismos y comisiones internacionales, incluyendo la International Union of Geological Sciences o GTOS (Naciones Unidas). Autor de más de 250 trabajos científicos
 
Desde el inicio de la Revolución Industrial, y especialmente en los últimos 50 años, nuestro planeta ha experimentado toda una serie de cambios debidos a diferentes actividades humanas. El más conocido de dichos cambios es el que experimenta el clima, pero hay muchas otras dimensiones del cambio, no climáticas, que afectan a la hidrosfera, la biosfera y la tierra sólida. La extensión de estos cambios y las tasas a las que tienen lugar son en general bastante mayores que las debidas a procesos naturales, lo que ha dado lugar a que se hable de una "gran aceleración" que experimentan los procesos que afectan a los sistemas naturales.

La realidad de estos hechos ha motivado que vaya calando una conciencia social sobre la importancia de los mismos y la necesidad de poner coto a los cambios o de mitigar sus efectos. Esa creciente y deseable conciencia social ha originado, sin embargo, planteamientos simplistas en relación con las modificaciones que, a diferentes escalas espaciales y temporales, afectan a los sistemas naturales. Las actitudes sociales ante distintas actuaciones se basan con frecuencia en postulados que no se cuestionan, y que constituyen un conjunto de creencias más que el resultado de un razonamiento científico. Se ha extendido una percepción de que todo cambio en el entorno es perjudicial para la naturaleza e inaceptable para la salud del planeta.

Pero la historia de nuestro planeta pone claramente de manifiesto que los cambios son parte de la esencia del funcionamiento de los sistemas naturales, sin que esos cambios hayan implicado que el planeta fuera mejor o peor, simplemente distinto. Otra cosa es en qué medida los cambios pueden afectar al bienestar o al futuro de las personas.

Es conveniente por tanto plantearse las diferentes funciones que los sistemas naturales cumplen para los seres humanos y, ante las propuestas de utilización del medio y de sus recursos, analizar los pros y los contras de las alternativas existentes. Ese análisis debería tener en cuenta las citadas funciones y sopesar los costes y beneficios de las alternativas a considerar, en relación con aquellas y no solo en términos económicos. Es de esperar que eso facilite la adopción de posturas sociales y tomas de decisiones basadas en el conocimiento, no en consignas interesadas de uno u otro tipo.

Todo lo anterior se ilustrará a través de la presentación de ejemplos concretos, como base para reflexionar sobre los conceptos anteriores.