Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
Program 2002
Cambios cíclicos, tendencias y alteraciones naturales del clima
Resumen de la conferencia por:

Emiliano Aguirre Enríquez
Doctor en Ciencias Biológicas. Catedrático de Paleontología en las Universidades de Zaragoza y Madrid. Profesor de Investigación del CSIC. Investigaciones en biostratigrafía. Miembro de la Comisión Internacional de Estratigrafía (ICS). Ha participado en proyectos del Programa Internacional de Correlación Geológica (UNESCO, IUGS). Presidente del Working Group Neogene-Quaternary Boundary y de la Subcomisión Pliocene-Pleistocene de INQUA. Inició líneas de investigación en Paleoecología humana; creó en 1979 un GT internacional sobre Industria ósea poco elaborada con base experimental que continúa en campos de Tafonomía. En 1976 comenzó el proyecto multidisciplinar a largo plazo sobre el karst antiguo de la Sierra de Atapuerca. Premio Príncipe de Asturias a la Investigación Científica y Técnica, 1997. Miembro de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
 
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resumen

En la Historia del planeta Tierra, las temperaturas y otras variables climáticas no han sido constantes. Tampoco lo son, en un momento dado, para distintas latitudes, ni en latitud semejante para ambos hemisferios, en el océano y en el continente, ni en distintas partes de éste. Se describe el clima por la distribución de temperaturas medias, mínimas y máximas diarias, mensuales o según las estaciones y anuales, y así para otras variables climáticas en los distintos ámbitos geográficos.

La lectura resumida de tales variaciones se entiende como clima “global”. Variaciones a lo largo del tiempo (diacrónicas) con carácter cíclico en sus fluctuaciones, que se repiten con cierta regularidad periódica. Ello permitiría detectar las tendencias climáticas en un momento dado y predecir los cambios en tiempos por venir. Pero ocurre que las fluctuaciones climáticas que se estudian y su periodicidad han variado en el tiempo, a consecuencia de la diversidad de factores que las producen y sus ritmos o “tempos” propios de variación. De aquí el interés creciente por el estudio de los factores del cambio climático, de sus efectos sobre las variables principales del clima, por las fuentes de datos acerca de estos cambios en el pasado y su periodicidad en distintas escalas cronológicas, desde anuales hasta millones de años.

El factor central que influye en las variables climáticas principales es la insolación y su distribución en el esferoide de la Tierra. Las magnitudes de la irradiación solar y sus incidencias están condicionadas por factores planetarios ya diagnosticados hace años por Milankovic: la oblicuidad de la eclíptica, la excentricidad de la órbita terrestre y la precesión de los equinoccios, cuya periodicidad es diversa y se ha tratado de calibrar con exactitud. Se han estudiado otras variables geodésicas: cabeceo del eje Norte-Sur, intensidad del campo magnético terrestre; también el influjo de las manchas solares y la dependencia de éstas respecto a las posiciones relativas entre los planetas mayores. Otros factores cuyo influjo en el clima se admite generalmente, pero cuya periodicidad es al menos dudosa o discutida, son la actividad volcánica, la tectónica, la extensión relativa de océanos y continentes y su distribución geográfica.

Se investigan y discuten efectos primarios observables, más o menos periódicos, de los factores mencionados, que a su vez influyen en las variables climáticas. Tales son las fluctuaciones del nivel del mar, las glaciaciones, las alzas térmicas del aire atmosférico según las latitudes, los cambios en el relieve continental, las variaciones en la circulación de las aguas oceánicas.

Gracias a observaciones metereológicas y astronómicas del último siglo y medio se calibran cambios periódicos en el clima, así como en algunos de sus factores, en ciclos próximos a 11 años y menos, y hasta cerca o poco más de 80 años. Documentos históricos han permitido detectar fluctuaciones de pocos siglos. Diversas técnicas cronométricas ayudan a establecer ciclos circaseculares y circamilenarios en épocas protohistóricas y prehistóricas hasta hace más de 10.000 y aún 20.000 años. Las modernas técnicas geocronométricas contribuyen a calibrar en las edades geológicas más próximas y más remotas ciclos paleoclimáticos del orden de decenas y centenas de milenios, de millones y cientos de millones de años.

Las fuentes de datos para establecer tales ciclos de oscilaciones del clima, y sus interrupciones, varían desde los anales de dinastías chinas, los archivos de mercados del trigo en países de Europa septentrional y archivos eclesiásticos, a sondeos en los casquetes polares, observaciones e interpretaciones sedimentogenéticas en series estratigráficas, cambios faunísticos, diagramas de pólenes conservados en los sedimentos, y variaciones de isótopos en foraminíferos de fondos oceánicos estratificados.