Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
Program 2015-16
Información, termodinámica y agujeros negros
Resumen de la conferencia por:

Alberto Galindo Tixaire
Catedrático de Física Matemática, Universidad de Zaragoza, 1963-1967. Catedrático de Física Teórica, Universidad Complutense, desde 1967. Fundador y primer Director del Grupo Interuniversitario de Física Teórica. Miembro del primer Scientific Council del Erwin Schrödinger International Institute of Mathematical Physics, Viena. Medalla de Física de la Real Sociedad Española de Física y Química, 1970. Premio Nacional de Investigación en Física, 1977. Premio Nacional de Investigación "Ramón y Cajal", 1985. Premio Aragón 1991 a la Investigación Científico-Técnica. Académico Electo (en la actualidad Correspondiente) de la Academia de Ciencias Exactas, Físico-Químicas y Naturales de Zaragoza. Miembro de la Academia Europaea. Académico Numerario de la Real Academia Nacional de Medicina. Académico Numerario de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
 
Somos devoradores de información. Pero, ¿qué es la información? La información, proclamaba Landauer en 1961, es física. Se guarda en soportes físicos, se transmite por medios físicos, y se procesa o transforma mediante acciones físicas. La termodinámica y la información van de la mano; en 1949 Brillouin conectaba la recién nacida teoría de la información de Shannon con la venerable termodinámica de Carnot, Boltzmann, Clausius, Gibbs y Maxwell, y la ganancia de información con el aumento de entropía. En la actualidad, la termodinámica, forzada por el nanomundo, se lee en clave de bits.

En 1974 el genial Hawking conseguía emparejar por vez primera gravitación y física cuántica, llegando a la asombrosa conclusión de que los agujeros negros (ANs) no son tales: se comportan como radiadores a una temperatura inversamente proporcional a su masa y con una entropía proporcional al área de su horizonte. Nacía con esto una termodinámica de los ANs, en perfecto paralelismo con la termodinámica clásica.

Y como remate (¿preludio de una nueva visión de la física?) de estas conjunciones, la reciente propuesta, brillante y rompedora, de un origen entrópico para la gravitación y para las leyes newtonianas de la mecánica, en definitiva, para el propio espacio y tiempo.

De estas cosas, y de unos simpáticos diablillos que invitan al debate, hablaremos.