Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
Programa 2005
¿Por qué en España tenemos la flora más rica de Europa?
Resumen de la conferencia por:

Santiago Castroviejo Bolibar
Doctor en Ciencias Biológicas. Profesor de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Director del Real Jardín Botánico (C.S.I.C.) 1984-1994. Director (coordinador general) del proyecto Flora Ibérica. Miembro del comité ejecutivo y del "Steering Committee" de los proyectos Euro+Med PlantBase y Species Plantarum Project-Flora of the World, respectivamente. Académico de número de la Real Academia de Ciencias. Medaille du Conseill de la Societé Botanique de Francia
 
Desde hace mucho tiempo, los botánicos y paleontólogos han querido conocer las causas que determinaron que cada área del globo tenga una flora concreta, diferenciada de las demás. Estamos ahora, al inicio del siglo XXI, vislumbrado una respuesta medianamente coherente. Para llegar aquí hemos tenido que pasar por las etapas de:
a) describir la flora del mundo [tarea que hemos completado solo en algo más del 50%],
b) conocer la flora del pasado en otras áreas [tarea que dista mucho de estar concluida] y
c) conocer los mecanismos evolutivos de las plantas, especialmente los que son característicos de algunos grupos [nos encontramos solo en el inicio].

Contando ya en la actualidad con abundante información que afecta a esos tres campos, y al amparo del espectacular desarrollo de la biología molecular [herramienta hoy imprescindible para algunos estudios que busquen el parentesco reciente o histórico de los diferentes grupos de seres vivos] estamos en condiciones de esbozar, al menos, el origen de las floras que cubren las áreas más importantes de nuestro planeta.

Sabemos hoy que la historia de la Tierra comenzó hace cerca de 4600 millones de años, cifra que cambia según la opinión de las diferentes escuelas. Los primeros organismos fotosintétizadores [procariotas anaerobios] tardaron en aparecer más de 1000 millones de años (un 20-25% del tiempo total); las algas unicelulares eucariotas, no llegaron hasta hace 900 millones de años. Es decir, hasta que se produjeron las primeras algas con núcleo, eficientes productoras de oxígeno, se había consumido ya el 80% del tiempo de la historia de la Tierra. A partir de ahí todo se va acelerando, se forman organismos pluricelulares más complejos, de ellos salen plantas (hepáticas) que comienzan a salir del agua y colonizar la tierra firme (hace 1000-750 millones de años), aunque sea en forma de lámina más o menos adherida al suelo. Pero hace aproximadamente 400-350 millones de años (ya se había consumido el 90% del tiempo de existencia de la Tierra) las plantas sintetizan una sustancia que ha de ser decisiva en la vida de los vegetales, la lignina. La lignina, da consistencia a las pareces celulares y permite la creación de tejidos rígidos de sostén o de tubos por los que comienzan a circular los nutrientes que la planta necesita. De este modo la planta se eleva, desarrolla un tronco, se independiza del medio acuático y comienza a colonizar el ambiente aéreo.

Hasta entonces el ambiente y clima en la Tierra eran más o menos homogéneos, pero a partir de entonces comienzan a separarse los que luego serán los continentes. De la inicial Pangea, pasamos a Lurasia y Godwana y de ahí a la situación actual, con tierras emergentes y otras cubiertas por al agua. Comienzan también los climas a diversificarse y, como consecuencia, los seres vivos en general y las plantas en particular, a adaptarse a estas especiales condiciones.

Para comprender nuestra flora es decisivo estudiar primero lo que ocurre desde el punto de vista geológico en la Península durante el periodo comprendido entre los últimos 100-30 millones de años, en los que se forman las cadenas montañosas transversales (orientadas fundamentalmente W-E), los valles de los ríos, etc. y, segundo, los cambios orográficos y sobre todo climáticos a partir de entonces: el clima se hace más seco y cálido, se llega incluso a desecar parcialmente la cuenca del Mediterráneo, se abre luego el estrecho de Gibraltar, etc. Por último, la flora concluye su remodelado con la llegada de las glaciaciones y las migraciones forzadas de las plantas en sentido N-S.