Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
Programa 2016-17
El fuego y la evolución cultural del homo sapiens: termodinámica
Resumen de la conferencia por:

Antonio Hernando Grande
Catedrático de Magnetismo de la Materia en la Universidad Complutense de Madrid desde 1980 y Director del Instituto de Magnetismo Aplicado de la misma Universidad. Es autor de aproximadamente trescientas publicaciones científicas, de diecisiete patentes y director de veintidós tesis doctorales. Sus publicaciones tienen diez mil referencias con un índice h=47. Ha sido investigador en Naval Research Lab. en Washington y Profesor invitado en la Universidad Técnica de Dinamarca, en la Universidad de Cambridge y en el Instituto Max-Planck de Stuttgart. Académico de Numerario de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales; Doctor Honoris Causa por las Universidades del País Vasco y Cantabria. Medalla de Oro de la Real Sociedad Española de Física; Premio de Investigación "Miguel Catalán" de la Comunidad de Madrid; Fellow de la American Physical Society; Premio Du Pont de la Ciencia; y Premio Nacional de Investigación "Juan de la Cierva"
 
El descubrimiento, hace aproximadamente cuatrocientos mil años, de procesos que permiten crear fuego dio a los homínidos un poder insospechado sobre otras especies físicamente mas fuertes. Como consecuencia del control de crear fuego y del desarrollo de herramientas, la evolución inducida por selección natural fue disminuyendo progresivamente su relevancia frente a la inducida culturalmente. En lugar de requerir millones de años para adaptarse por mutaciones genéticas aleatorias a los climas fríos los sapiens inventaron la ropa, proceso, sin duda, infinitamente mas rápido.

La historia humana se fue independizando parcialmente de la biología. El fuego, conocido desde la llamada revolución cognitiva, no se comenzó a comprender en un marco científico hasta hace unos doscientos años. Un trabajo memorable de Carnot, titulado: "Reflexiones sobre la potencia motriz del fuego" fechado en 1824 marcó un hito en la termodinámica.

La energía que somos capaces de utilizar es en definitiva energía solar almacenada en aquellas moléculas que, como las de los hidratos de carbono, se sintetizan absorbiendo energía proveniente del sol. Cuando esta energía se descarga por oxidación lo hace como un flujo local de calor capaz de generar transiciones electrónicas que emiten luz, la luz de las llamas. La termodinámica, la física atómica y molecular y, por tanto, la mecánica cuántica subyacen en el fuego.