Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
Program 2016-17
Origen, diagnóstico, tratamiento y pronóstico de la escasa integración de las aguas subterráneas en la planificación hidrológica española
Resumen de la conferencia por:

Manuel Ramón Llamas Madurga
Doctor Ingeniero de Caminos y Doctor en Ciencias Geológicas. Catedrático Emérito de Hidrogeología en la Universidad Complutense. Fue Presidente de la Asociación Internacional de Hidrogeólogos. Doctor Honoris Causa por varias universidades. Director del Observatorio del Agua de la Fundación Botin. Académico de Número de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
 
En casi todo el mundo desarrollado, la gestión de los recursos hídricos ha estado, al menos inicialmente, controlada por ingenieros civiles o hidráulicos que normalmente han recibido una formación muy incompleta sobre las posibilidades de las aguas subterráneas. Esta actitud mental fue definida por el hidrólogo americano Raymond Nace como "hidroesquizofrenia". Es decir, la separación total de la gestión de las aguas superficiales de la de las subterráneas; con olvido, por lo general de las segundas.

En España, esta situación fue magnificada por un hecho concreto:

• El debate que tuvo lugar en tiempos de Isabel II sobre la mejor solución para atender la creciente demanda de agua para el abastecimiento de la capital de España. Este debate fue entre los Ingenieros de Minas y los Ingenieros de Caminos. Los primeros sostenían que había que realizar pozos para alcanzar las Arenas Verdes del Acuífero Cenomanense, de modo análogo a como se había hecho recientemente en París. El cuerpo de Ingenieros de Caminos proponía la construcción de embalses en el vecino Sistema Central, y la traída de agua mediante canales.
• Los intentos de obtener agua mediante pozos, fracasaron; pues, ni la geología, ni la tecnología de perforación de pozos estaban todavía suficientemente desarrolladas. Así pues, triunfó la postura del Cuerpo de Ingenieros de Caminos. Dada la centralista estructura administrativa traída a España por los Borbones, este hecho condujo al práctico olvido de las aguas subterráneas como recurso importante para atender las demandas hídricas hasta casi nuestros días.

Probablemente, si la capital de España hubiera estado en Barcelona o en Valencia, donde la perforación de pozos era más fácil y frecuente la política del agua española no hubiera tenido la hidroesquizofrenia aguda actual.

Sin embargo, en las últimas décadas, la situación ha comenzado a cambiar notablemente. Ello se debe a la realización de una serie de estudios de recursos hídricos totales (superficiales y subterráneos) realizada en Cataluña y en las Islas Canarias. Al mismo tiempo, el Instituto Geológico y Minero de España, también comenzó a hacer estudios relevantes sobre la Hidrogeología en España. La Ley de Aguas, aprobada en 1985, que sustituía a la antigua ley de 1879, declaró todas las aguas subterráneas de dominio público y encargó de su control y gestión a las Confederación Hidrográficas. La realidad es que esta Ley, después de 30 años, no ha conseguido una correcta gestión de las aguas subterráneas en casi ningún sitio de la geografía española.

En este trabajo se van a analizar las causas del caos administrativo existente y a proponer las soluciones adecuadas.