Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
Bolas de azúcar de fullerenos contra el virus del Ébola
Resumen de la conferencia por:

Nazario Martín León
Catedrático de Química Orgánica en la UCM y Director Adjunto del nuevo Instituto IMDEA-Nanociencia de la Comunidad de Madrid. Ha sido profesor visitante en las universidades de California en Santa Barbara (UCSB) y Los Angeles (UCLA) y en las Universidades de Angers y de Estrasburgo (Francia). Es, además, Doctor Honoris Causa por las Universidades de La Habana (Cuba) 2012 y Castilla-La Mancha (España) 2016. Su investigación abarca la química de nanoestructuras de carbono en el contexto de procesos de transferencia electrónica, aplicaciones fotovoltaicas, biológicas y nanociencia. Es Presidente de la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE). Actualmente disfruta de una "Advanced Grant" del European Research Council (ERC). Académico Correspondiente Nacional de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
 
Diferentes estudios han demostrado que el proceso de infección por el virus del Ébola comienza cuando éste penetra en las células dendríticas (del sistema inmunitario) con la ayuda del receptor DC-SIGN. En un trabajo de colaboración entre distintos grupos de investigación, se han diseñado diferentes moléculas basadas en fullereno C60 recubiertas de carbohidratos que, bloqueando este receptor, son capaces de inhibir la infección de las células por un modelo artificial del virus.

Estas excepcionales moléculas decoradas con carbohidratos (azúcares) específicos presentan afinidad por el receptor que permite la entrada del virus y que actúan bloqueándolo, lo que permite inhibir la infección. Al bloquear este receptor e inhibir la infección por el virus, se disminuye su diseminación, aumentando así la respuesta inmune. Sin embargo, esta hipótesis se debe demostrar con estudios in vivo. Las nuevas moléculas son nanoestructuras de carbono adecuadamente funcionalizadas que imitan la presentación de los carbohidratos que envuelven a virus tales como el del Ébola o VIH.

En una segunda fase, se ha podido ensamblar en una única etapa sintética 12 fullerenos, cada uno de ellos con 10 azúcares, sobre otro fullereno central, dando lugar a una superestructura globular con 120 azúcares en la superficie, lo que supone el mayor crecimiento dendrítico en estas moléculas. Estos resultados ponen de relieve el potencial de estas moléculas gigantes como agentes anti-infecciosos. En este sentido, abren la puerta al diseño y preparación de nuevos sistemas que permitan combatir la infección de patógenos frente a los que las terapias actuales no son efectivas o son inexistentes, como es el caso del virus del Ébola y otros virus relacionados.