Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
Programa 2018-19
Destrucción creativa en medicina: medicina digital
Resumen de la conferencia por:

Pedro García Barreno
(Madrid 1943). MD., PhD., MBA. Educational Council for Foreign Medical Graduates Award. Profesor Emérito de la Universidad Complutense. Delegado del Rector para Ingeniería Biomédica. (Universidad Carlos III). De las Reales Academias Española, y de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Fellow de la Academia Scientiarum et Artium Europaea, de la Royal Society of Medicine (Londres), de la Inter-American Medical and Health Association, del International College of Surgeons y miembro fundador de la European Biomedical Research Association
 
Según el Dr. Lawrence P. Casalino: «I would say that I actually think that probably a good 50 or 60%, if not more, of visits to primary care physicians, face-to-face visits, don’t need to be face-to-face». Por su parte, The Economist publicó un número especial que tituló Squeezing Out the Doctor. Vinod Khosla, un referente en capital riesgo escribió: «We need algorithms, not doctors. The 80% of doctor will be replaced by tecnology». Topol concluye: «Consumers coming together to demand a new, individualized medicine will be the most powerful means of changing the future of health care». Y MobiHealthNews® bombardea a diario con «noticias singulares».

Juhan Sonin, director de diseño de aplicaciones de GoInvo® y asociado al Massachusetts Institute of Technoloy (MIT) comenta: «Humans don’t want to think about health or healthcare in general. They don’t. We’re biologically switched to only think about it when we’re hurting, and yet here we have one of the biggest industries in the US wanting us to think about it all the time. Machines and sensors and all this new tech and culture that we’re grounding into now will be much more aimed at this idea of invisibleness, that robots, algorithms, and sensors will be taking much of the mundane, day-to-day aspetcs out of our lives ─which is great, no one wants to think about that».

Todas ellas son manifestaciones de un profundo calado: ponen en tela de juicio todo el sistema de atención a la salud. Indican la necesidad de abordar algo mucho mayor que un cambio; lo que Eric Topol denomina «Homo digitus and medicine Schumpetered»; la esencia de la destrucción creativa popularizada por el economista Joseph A. Schumpeter. Todo es digitalizable, conectable, controlable y aplicable, mediante smart-technology. Si es así, hoy por hoy las facultades de medicina son entidades obsoletas cuestionadas por la oferta completamente insuficiente de formación en todas y cada una de las áreas de la medicina digital.

Biosensores ponibles ─lab-on-a-chip (LOC)─, combinación de dispositivos de microelectrónica y microfluídica capaces de analizar decenas de parámetros incluida la secuenciación de ADN con <10 nl de muestra, conectados a un smart-phone capaz de realizar un escáner de alta resolución corporal global por ultrasonidos a excepción del cerebro e hiperconectado a una nube global participativa, responderá a la mayor parte de las necesidades individuales. El paso siguiente será reemplazar el LOC por un lab-in-the-body (LIB).

Sobre la hiperconectividad solo hay que fijarse en las estadísticas de redes sociales, cuya importancia en la «nube de cuidados de salud» ─«antes "medicina"»─ puede ejemplificarse en Patients-Like-Me®; Jamie Heywood, cofundador y co-chairman, comenta: «We started with the assumption that patients had knowledge we needed, rather than we had knowledge they needed. We didn't have the answers, but patients had the insights that could help us collectively find them». Participan más de 600.000 personas que padecen más de 2.800 patologías y cuya misión es: «to put patients first». Esta conectividad no es sino un ingrediente de Internet of Things (IoT) pero, tal es su ímpetu, que comienza a utilizarse el término de Internet of Medicial Things (IoMT).