Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
Programa 2018-19
Las simbiosis de los hongos: Relaciones clave en el proceso evolutivo
Resumen de la conferencia por:

Ana Crespo de Las Casas
Catedrática de Botánica de la Universidad Complutense de Madrid. Investigadora Asociada del Field Museum de Chicago desde 2005. Medalla Acharius 2012. Medalla de la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo. Ha trabajado en prestigiosos centros de Europa y América, y entre ellos fue investigadora invitada en 1995 y 1996 en el International Mycological Institute (CABI) del Reino Unido. Desarrolla su investigación en biología organísmica, en estudios evolutivos, sistemática y ecología. Ha publicado más de 150 artículos, la mayoría en revistas internacionales. Es también experta en política y evaluación científica. Académica de Número de la Real Academia de Ciencias
 
Las simbiosis son asociaciones que se constituyen entre dos (o más) especies de manera que las asociadas se vuelven capaces de ocupar competitivamente nichos ecológicos o funciones biológicas que por separado las especies implicadas no habrían logrado. La célula misma de los organismos eucariotas, hongos y otros, es un producto evolutivo de simbiosis de varias células procariotas. El término simbiosis no prejuzga que todas las especies implicadas salgan favorecidas. A pesar del esfuerzo de numerosos científicos desde el siglo XIX, la simbiosis como tal es un proceso todavía no bien comprendido que merece la mayor atención en la investigación biológica; sin duda un conocimiento profundo de la simbiosis proporcionará múltiples claves en el entendimiento de la evolución biológica. Y de muchos problemas relacionados con la salud humana y con la agroeconomía. El estudio de las simbiosis fúngicas es atractivo para estas investigaciones porque a lo largo de la historia de la vida, los hongos son el grupo biológico moderno que ha desarrollado más asociaciones numerosas simbióticas, de todo tipo, que afectan a diversos eucariotas y procariotas. Los datos más modernos ponen de relieve que los principales procesos simbióticos no son monofiéticos sino que han ocurrido y ocurren en los más diversos linajes de hongos y tiempos paleohistóricos y además que hay constancia de que pueden revertir evolutivamente hablando.

Tradicionalmente, las simbiosis se clasifican de acuerdo con el beneficio o perjuicio relativo que experimentan los organismos asociados como resultado de las interacciones. En el parasitismo, uno de los asociados se beneficia de la relación, pero el otro se ve perjudicado. En los mutualismos, ambos simbiontes se benefician de la interacción. En comensalismo, uno de los socios se beneficia, pero no parece haber ningún efecto en el otro asociado. Estas categorías son útiles, aunque simplifican la naturaleza de las interacciones. En todo caso y como aproximación más didáctica se revisará, mediante ejemplos, las tres categorías señaladas. La charla se extenderá más en simbiosis mutualistas, como micorrizas y más particularmente en los líquenes.

Las micorrizas son simbiosis que se establecen entre las raíces de las plantas y hongos del suelo. En estas asociaciones, los hongos extraen azúcares procedentes de la fotosíntesis de las plantas y son imprescindibles para la absorción por la planta de nutrientes minerales y agua. Aproximadamente el 70-80% de todas las plantas tienen micorrizas.

Los líquenes son el ejemplo más icónico de simbiosis. Un liquen es el resultado de la relación biológica mutualista que se vuelve obligada entre un hongo (exhabitante u hospedante) y microalgas y/o cianobacterias; un liquen se conforma como un organismo dual bien definido que se reproduce y perpetúa de generación en generación. Además de los parteners principales en un liquen, el fúngico (micobionte) y el fotosintético (fotobionte), en el mismo organismo coexisten una gran variedad de bacterias no fotosintéticas y hongos adicionales. La simbiosis liquénica ha sido muy exitosa en hongos, con más de 20.000 especies actualmente aceptadas. Como las micorrizas, los hongos liquenizantes no forman un grupo monofilético único, sino que aparecen al menos en seis clases de hongos. Hoy habitan en diversos ecosistemas desde el ártico hasta los trópicos, llegando a dominar el paisaje en ambientes extremos, como los hábitats polares y alpinos y también algunos desiertos. Forman un importante componente de la biodiversidad terrestre. En la charla se hablará de los más recientes avances en el conocimiento de la filogenia, origen (datación histórica), biología evolutiva, regulación y modos reproductivos de los líquenes, comparando, en todo caso, con otros hongos.